sábado, 19 de septiembre de 2015

Libertad, libertad, libertad



El primer movimiento de insurrección en Santa Cruz que debió estallar el 15 de agosto de 1809 fue planeado y ejecutado por un grupo de negros y mulatos que vivían en las afueras de la ciudad, en un lugar de extramuros hoy conocido con el nombre de Tao. Sin embargo este movimiento fue descubierto por los realistas quienes aplicaron crueles castigos para escarmentar y sentar  precedente. El año 2014 siendo ex presidenta de la Brigada Parlamentaria Cruceña, gestioné y se otorgó la máxima condecoración de la Cámara de Diputados, la medalla, “Marcelo Quiroga Santa Cruz”, a los representantes de las naciones indígenas y afro bolivianas como homenaje póstumo al ejército de los pardos y morenos.



La Guerra de la Independencia de Santa Cruz contra la corona española que desde finales del Siglo XV nos había convertido en su colonia al igual que otros pueblos del continente americano. Se inicia el día de la virgen Asunta, el 15 de Agosto de 1809 con la sublevación de la población negra esclava.


Posteriormente el 24 de Septiembre de 1810, con el levantamiento liderado por Vicente Seoane, Antonio Suárez, José Andrés Salvatierra, Juan Manuel Lemoine y Eustaquio Moldes, se convoca a un histórico cabildo en el que  se declara la Independencia de Santa Cruz de la Sierra como una de las Republiquetas pertenecientes a la Cuenca del Río de la Plata y se proclama el primer Grito Libertario del continente Americano, se organiza el nuevo gobierno llamado la “Junta Provisoria”, siguiendo el ejemplo de la Junta de Buenos Aires.



El argentino Eustaquio Moldes llegó desde Buenos Aires para difundir ideas a favor de la Patria.

El Coronel Ignacio Warnes llegó desde Buenos Aires y  gobernó Santa Cruz de 1813 a 1816. Durante su gobierno liberó a los esclavos negros, con los que formó el ejército de los patriotas con el batallón de los Pardos Libres y criollos valientes como José Manuel Baca, Cañoto; José Manuel Mercado, el padre Salvatierra, junto a los cuales  se enfrentó con las tropas realistas. El enfrentamiento más importante fue la Batalla de Florida, en 1814, en la que  los patriotas vencieron al realista Joaquín Blanco. Warnes continuó la lucha contra el realista Francisco Udaeta, quien había escapado a Chiquitos. En 1815, en la Batalla de Santa Bárbara, Warnes venció a Udaeta y al gobernador de Chiquito Juan Bautista Altolaguirre, quienes contaban con cerca de 5.000 indígenas. Con los realistas vencidos, la provincia  quedó en manos patriotas.



Ignacio Warnes volvió a Santa Cruz y la mantuvo independiente hasta 1816 pero con la vuelta al trono de Fernando VII en 1814, llegó a América una nueva ofensiva del ejército español para reprimir a los rebeldes. Los realistas enviaron a Francisco Xavier  Aguilera, quien se enfrentó a Warnes en la Batalla de El Pari. En el enfrentamiento considerado uno de los más sangrientos de la gesta libertaria del Alto Perú; murió Ignacio Warnes, fue decapitado y su cabeza colocada como trofeo del triunfo de los realistas. 



La victoria realista de El Pari convirtió a Aguilera en el nuevo gobernador de Santa Cruz y como ya mencionamos anteriormente, el primer acto de su gobierno fue la exhibición de la cabeza de Warnes en una piqueta en la plaza principal y la ejecución de  los patriotas.

El gobierno de Aguilera actuó con gran crueldad, restituyó la esclavitud e impuso duras medidas para todos los que se atreviesen a hablar de independencia; pero el Coronel José Manuel Mercado siguió luchando junto a sus montoneros  hasta que la noticia del triunfo patriota en Junín y Ayacucho le permitió ingresar a Santa Cruz de la Sierra y proclamar la independencia el 14 de febrero de 1825.

La provincia de Santa Cruz de la Sierra se convirtió en el departamento de Santa Cruz que abarcaba los departamentos de Beni, Pando y el norte de La Paz. A partir de ese momento los cruceños consolidamos el territorio del Oriente para la recién creada Bolivia.

El nacimiento de nuestra libertad, de nuestra independencia dejó sembrada la tierra con las vidas y la sangre de valientes héroes que lucharon sin tregua contra la opresión y nos legaron la libertad que nos hace grandes.  Honor y gloria a nuestros héroes!







El Concepto de Poder de Focault

EL CONCEPTO DE PODER DE FOUCAULT

 


Es importante acuñar una noción de poder que no haga exclusiva referencia al gubernativo, sino que contenga la multiplicidad de poderes que se ejercen en la esfera social, los cuales se pueden definir como poder social. En La verdad y las formas jurídicas, Foucault es más claro que en otros textos en su definición del poder; habla del subpoder, de "una trama de poder microscópico, capilar", que no es el poder político ni los aparatos de Estado ni el de una clase privilegiada, sino el conjunto de pequeños poderes e instituciones situadas en un nivel más bajo. No existe un poder; en la sociedad se dan múltiples relaciones de autoridad situadas en distintos niveles, apoyándose mutuamente y manifestándose de manera sutil. Uno de los grandes problemas que se deben afrontar cuando se produzca una revolución es el que no persistan las actuales relaciones de poder. El llamado de atención de Foucault va en sentido de analizarlas a niveles microscópicos.

Para el autor de La microfísica del poder, el análisis de este fenómeno sólo se ha efectuado a partir de dos relaciones: 1) Contrato - opresión, de tipo jurídico, con fundamento en la legitimidad o ilegitimidad del poder, y 2) Dominación - represión, presentada en términos de lucha - sumisión. El problema del poder no se puede reducir al de la soberanía, ya que entre hombre y mujer, alumno y maestro y al interior de una familia existen relaciones de autoridad que no son proyección directa del poder soberano, sino más bien condicionantes que posibilitan el funcionamiento de ese poder, son el sustrato sobre el cual se afianza. "El hombre no es el representante del Estado para la mujer. Para que el Estado funcione como funciona es necesario que haya del hombre a la mujer o del adulto al niño relaciones de dominación bien especificas que tienen su configuración propia y su relativa autonomía".

El poder se construye y funciona a partir de otros poderes, de los efectos de éstos, independientes del proceso económico. Las relaciones de poder se encuentran estrechamente ligadas a las familiares, sexuales, productivas; íntimamente enlazadas y desempeñando un papel de condicionante y condicionado. En el análisis del fenómeno del poder no se debe partir del centro y descender, sino más bien realizar un análisis ascendente, a partir de los "mecanismos infinitesimales", que poseen su propia historia, técnica y táctica, y observar cómo estos procedimientos han sido colonizados, utilizados, transformados, doblegados por formas de dominación global y mecanismos más generales.

En Los intelectuales y el poder, Foucault argumenta que después de mayo de 1958, los intelectuales han descubierto que las masas no tienen necesidad de ellos para conocer --saben mucho más--, pero existe un sistema de dominación que obstaculiza, prohibe, invalida ese discurso y el conocimiento. Poder que no sólo se encuentra en las instancias superiores de censura sino en toda la sociedad. La idea de que los intelectuales son los agentes de la "conciencia" y del discurso forma parte de ese sistema de poder. El papel del intelectual no residiría en situarse adelante de las masas, sino en luchar en contra de las formas de poder allí, donde realiza su labor, en el terreno del "saber", de la "verdad", de la "conciencia", del "discurso"; el papel del intelectual consistiría así en elaborar el mapa y las acotaciones sobre el terreno donde se va a desarrollar la batalla, y no en decir cómo llevaría a cabo. En La microfísica del poder indica que "el poder no es un fenómeno de dominación masiva y homogénea de un individuo sobre los otros, de un grupo sobre otros, de una clase sobre otras; el poder contemplado desde cerca no es algo dividido entre quienes lo poseen y los que no lo tienen y lo soportan. El poder tiene que ser analizado como algo que no funciona sino en cadena. No está nunca localizado aquí o allá, no está nunca en manos de algunos. El poder funciona, se ejercita a través de una organización reticular. Y en sus redes circulan los individuos quienes están siempre en situaciones de sufrir o ejercitar ese poder, no son nunca el blanco inerte o consistente del poder ni son siempre los elementos de conexión El poder transita transversalmente, no está quieto en los individuos". Aunque este párrafo pudiera hacer pensar que Foucault disuelve, desintegra el principal tipo de poder, el estatal, o que no lo reconoce, en otro apartado habla del concepto de subpoder, de los pequeños poderes integrados a uno global. Reconoce al poder estatal como el más importante, pero su meta es tratar de elaborar una noción global que contenga tanto al estatal como aquellos poderes marginados y olvidados en el análisis.